Es precioso.
Siempre y cuando lo hagáis por la mañana, y un día entre semana. Ya que más tarde, sobre la hora de comer, comienza a llegar la gente. Y entonces... Cualquier paraíso deja de serlo en cuanto empiezas a ver madres dando de comer bocadillos de chorizo con queso a sus hijos, padres con bastones del camino de santiago, abuelos quejándose del agua, etc.